Existe una gran variedad de productos cannábicos que los pacientes usan con fines terapéuticos. Entre ellos están los poquísimos medicamentos aprobados por las agencias reguladoras norteamericanas y europea: Marinol® (dronabinol) y Cesamet® (nabilona).
Los preparados más concentrados se denominan genéricamente extractos o resinas y, dada la naturaleza hidrofóbica de los cannabinoides.